Adulto Mayor Agresivo

DEFlNlClÓN DEL PROBLEMA

Las alteraciones del comportamiento en las personas mayores, en su inmensa mayoría, corresponden a pacientes con demencias en estadios moderados o moderados—severos, y son una causa importante de agobio familiar, y en particular, del cuidador primario.

Los ataques físicos y verbales al cuidador pueden conducir a un abuso reciproco y pueden llegar a constituir la principal razón para la institucionalización. Las alteraciones del comportamiento afectan más a los adultos mayores que viven en instituciones de cuidados prolongados que a aquellos que permanecen en la comunidad. Los pacientes con demencia suelen desarrollar alteraciones del comportamiento en algún momento de la evolución del padecimiento.

LAS ALTERACIONES DEL COMPORTAMIENTO PUEDEN SER AGRESIVAS O NO AGRESIVAS.

Golpear, patear y empujar, pueden ser manifestaciones de agresión. La deambulación incesante; el vestido inapropiado; el movimiento persistente, repetitivo y sin propósito alguno; la manipulación de objetos; la inquietud y la actitud afectada son alteraciones del comportamiento sin agresión. Las alteraciones del comportamiento relativas a verbalización o gritos suelen ser muy perturbadoras para el cuidador. Pueden manifestarse como una constante demanda de atención, repetición constante de frases y preguntas, gritos, `señalamientos sarcásticos, quejas constantes y maldiciones.

Estos pacientes son especialmente sensibles a cambios de su medio interno y externo.

Posibles desencadenantes del medio interno incluyen: infecciones, alteraciones metabólicas y fármacos. Del medie externo incluyen: cambios de cuidador, de residencia, sobre o infra estimulación. Por lo tanto, es imprescindible identificar estos posibles desencadenantes.

DIAGNOSTICO DEL PROBLEMA

El diagnóstico de los trastornos del comportamiento como síndromes clínicos, no ofrece grandes dificultades diagnósticas. Sin embargo, la búsqueda de la causa etiológica y del factor desencadenante puede ser laboriosa. Es sin embargo imprescindible para un programa de intervención adecuada, tener un diagnóstico del problema.

SÍNTOMAS DE COMPORTAMIENTO ALTERADO COMUNES EN ENFERMEDADES

1. Depresión Agitación, hipocondriasis, quejas continuas.

2. Ansiedad Comportamiento agitado, deambulación, preguntas repetitivas.

3. Desórdenes psicóticos Suspicacia, delirios (falsas creencias).

4. Desórdenes de la personalidad

5. Exacerbación de los síntomas a causa de la desinhibición.

La frecuencia con la que los trastornos del comportamiento se deben a un estado confusional agudo es alta; de ahí que la búsqueda de una causa orgánica sea en extremo importante, pues sólo corrigiendo la misma puede revertirse el cuadro. En un contexto agudo, aún cuando las alteraciones del comportamiento ocurran en aun paciente previamente demenciado, es necesario descartar una causa orgánica.

BASES PARA EL MANEJO DEL PROBLEMA

  • Determine el tipo de trastorno (de conducta agresiva, de tipo sexual, de tipo autolesivo, de fuga etc.
  • Determine la severidad del mismo es decir la repercusión del mismo en el paciente y en el entorne.
  • Descubra e identifique desencadenantes del problema y la frecuencia.
  • Evalúe la respuesta del anciano frente a posibles intervenciones suyas.
  • Plantearse un objetive y evaluar la respuesta

TERAPÉUTICA NO FARMACOLOGICA

Desarme psicológicamente al paciente amenazante, a través de la verbalización de la causa de la ansiedad. El cuidador deberá ser animado a dirigirse al paciente diciéndole:  “Señor Pedro se le ve muy enojado, soy Rosa su cuidadora y quiero ayudarle”, Cuando las interacciones se mantienen en el nivel verbal y se toman en serio, la tensión suele disminuir a corte plazo.

  1. Atraiga la atención del adulto mayor perturbado. En momentos de estrés, el adulto mayor (quizás confundido en razón de alguna afección orgánica), no puede distinguir entre una variedad de estímulos que percibe a partir de su entorno. Solo una persona a la vez (de las que viven con él o se hace cargo del paciente), debe hablarle, funcionando como la única fuente de comunicación y estimule. Repitiendo frecuentemente el nombre del paciente, el comportamiento suele ser mejor controlado.
  2. Dé instrucciones precisas, aún para las acciones más simples. El adulto mayor agitado tiene dificultad para la toma de decisiones y para adoptar un comportamiento adaptativo. Por lo tanto, el clínico deberé dirigirse al paciente diciendo, por ejemple: “Señor Pedro, suelte mi brazo, ahora siéntese en la silla, muy bien, ahora vamos a hablar.”
  3. Comuníquese de manera clara y concisa. Las afirmaciones cortas y simples permiten al adulto mayor, que sufre de dificultad para recibir y organizar la información, procesar los estímulos verbales y devolver una respuesta apropiada.
  4. Evite discutir o justificarse. Cuando un adulto mayor suspicaz, cree haber asustado o irritado a su cuidador, aumenta su ansiedad y adopta un comportamiento defensivo.
  5. Evite un lenguaje corporal amenazante. En situaciones muy tensas el cuidador se ve tentado a cerrar los puños o  cruzar los brazos sobre el pecho al tiempo que realiza movimientos bruscos y rápidos, Por el contrario, el cuidador debe de moverse con lentitud y servir como modelo del comportamiento que se pretende que el paciente adopte.
  6. Respete el espacio personal del paciente. No debe de acercarse mucho al adulto mayor agresivo. Guarde su distancia, de ser posible, hasta que el paciente se haya calmado.
  7. Lleve a cabo con el paciente una rutina diaria de actividad física. Para minimizar la deambulación incesante y el vagabundeo.
  8. Señale las salidas del edificio o domicilio con señales claras de “alto’, para desalentar las tentativas de fuga. A la par, haga disponible un espacio para la deambulación donde pueda ser supervisado y sea seguro.
  9. Proponga actividades grupales de canto o grupos de reminiscencia para disminuir las conductas repetitivas.

ESTRES DEL CUIDADOR

Las demencias no solo afectan al enfermo sino a toda la familia. El estrés físico y emocional de cuidar a una persona es muy grande.

El poder comprender sus propias emociones lo ayudaran a manejar los problemas relacionados a los cuidados del paciente y los suyos. Algunas de las emociones más comunes que pueda experimentar son: pena, culpa, enojo, ira, vergüenza, impotencia, soledad.

Para algunos cuidadores, la familia es la mayor fuente de ayuda; para otros, en cambio, es la mayor fuente de angustia. Es de suma importancia el aceptar la ayuda de otros miembros de la familia, y no llevar la carga uno solo.

Si se siente angustiado porque su familia no lo ayuda y hasta lo critican, porque desconocen la tarea que usted realiza, puede ser útil convocar a una reunión familiar para hablar del cuidado de la persona.

Es importante que:

  • Se informe sobre la enfermedad. Así podrá planificar los cuidados futuros.
  • Comparta sus problemas con otras familias del grupo de apoyo
  • Tómese tiempo para usted
  • Reconozca sus limitaciones
  • No se culpe
  • Recuerde lo importante que es usted para su ser querido enfermo.

Doce Pasos para El Cuidador

1. Puedo controlar hasta donde la enfermedad me afecta

2. Necesito cuidarme

3. Necesito simplificar mi estilo de vida

4. Necesito dejar que otros me ayuden

5. Debo pensar en el hoy, tomando día por día

6. Necito organizar mi día

7. Debo tener sentido del humori

8. Debo redorar que los comportamientos y esas emociones del anciano están distorsionados por la enfermedad

9. Bebo concentrarme y disfrutar lo que el anciano aun es capaz de hacer

10. Debo aprender a depender de otros para recibir apoyo y afecto

11. Tengo que recordarme a mi mismo que estoy hediendo lo mejor que puedo en este preciso momento

12. Existe un Poder Superior que me protege

Paso 1: Puedo controlar hasta donde la enfermedad me afecta‘

Los cuidadores notaran que es muy poco lo que la medicina moderna puede hacer para tratar o prevenir el progreso de la enfermedad. Muy pronto los cuidadores se dan cuenta cuales son los aspectos del cuidado que pueden controlar y cuáles no. A pesar que el proceso de la enfermedad no cambiará, los cuidadores se vuelven mas capaces mas expertos en el manejo de comportamientos perturbadores y para poder controlar su propia actitud cuando se enfrentan con esos comportamientos.

Paso 2: Necesito cuidarme

Hay una lección que es más difícil de aprender y es precisamente aquella que significa que para poder continuar proveyendo o dando cuidados efectivos a nuestros seres queridos, tenemos que cuidar de nosotros. A menudo los profesionales de la salud y otras personas que conocen del tema, desempeñan un rol importante, cuando dan a los cuidadores permiso para cuidarse a sí mismo, en un orden prioritario.

Paso 3: Necesito simplificar mi estilo de vida.

Los cuidadores aprenden a identificar que es lo más importante, lo que debe hacer en forma inmediata y Io que deberá acaparar toda su atención. A medida que se requiere más tiempo para prodigar cuidados, las demás actividades son adaptadas o dejadas de lado.

Paso 4: Necesito dejar que otros me ayuden

A los cuidadores que han vivido casi siempre pensando que son totalmente independientes, lo son y Io debiera ser siempre, les resultara difícil pedir ayuda, porque lo consideran un signo de debilidad.

Además de permitir que otros les ayuden, también tienen que aprender a pedir ayuda.

Paso 5: Debo pensar en el hoy, tomando día por día

Este paso refuerza la importancia de pensar en solo por hoy y los desafíos que tendremos que enfrentar hoy, lo que ayuda a los cuidadores a enfocar o concentrar todas sus energías en lo más importante, a corto plazo. También disminuye la sensación de agobio y que los puedan superar eventos que posiblemente nunca sucedan.

Si los cuidadores pueden mantener la objetividad con respecto a sus experiencias, podrán discernir mejor entre la enfermedad y la persona.

Paso 6: Necesito organizar mi día

El deterioro de memoria requiere estructuración, rutina y un cierto ritual para el miembro familiar afectado. Al proveer estos elementos, el cuidador le da una sensación de protección y seguridad a la vida diaria de su ser querido. Esto permitirá al cuidador usar más eficientemente su tiempo y energía tan limitados.

Paso 7: Debo tener sentido del humor

El sentido del humor puede ayudar a los cuidadores a sobrellevar situaciones difíciles, Mantener el sentido del humor significa ser lo suficientemente objetivo como para ver algo de comedia y algo de ironía en situaciones que de otro modo serian embarazosas, dolorosas o vergonzantes.

Paso 8: Debo recordar que los comportamientos y las emociones del anciano están distorsionados por la enfermedad.

Por lo general los cuidadores entienden el proceso de la demencia, pero pueden llegar a creer que las alteraciones del comportamiento van dirigidas hacia ellos, en forma personal.  Si los cuidadores pueden mantenerse objetivos cuando pasan por dichas experiencias, podrán separar o diferenciar mejor entre la enfermedad y la persona.

Paso 9: Debo concentrarme y disfrutar lo que el anciano aun es capaz de hacer

Los cuidadores informan que lo que más les ayuda durante el proceso de prodigar cuidados es el poder ver como es su pariente en el momento, así como también recordar y valorar quién fue en el pasado. Disfrutar de los buenos momentos es una forma en que los cuidadores pueden ayudarse a superar las dificultades presentes.

Paso 10: Debo aprender a depender de otros para recibir apoyo y afecto

A medida que progresa el deterioro la persona estará cada vez menos disponible para el cuidador.

Es por eso que los cuidadores deberán ir acocándose cada vez más a familiares y amigos en busca del afecto y el apoyo que el familiar enfermo ya no puede darle.

Paso 11: Tengo que recordarme a mí mismo que estoy haciendo lo mejor que puedo en este preciso momento

Una vez que los cuidadores se dan cuenta que no pueden siempre manejar todas las situaciones a la perfección, podrán reconocer sus limitaciones humanas, desarrollar el sentido de auto aceptación y sentirse satisfechos de cómo han manejado un evento en particular o como han respondido a determinada alteración en el comportamiento.

Paso 12: Existe un Poder Superior que me protege

Muchos cuidadores creen que un Poder Superior los ha ayudado en situaciones difíciles y que este mismo poder les ha ayudado a encontrar un significado y una razón para su tarea de cuidadores.

Algunos cuidadores han notado que un libro de plegarias, específicamente relacionadas con la EA, les ha servido y resultado un recurso muy útil.

Como lograr el equilibrio cuando se están Prodigando Cuidados durante Largo Tiempo

Uniendo la esperanza con el manejo puede ayudar a los cuidadores a adaptarse a su situación, a encontrarle el sentido a su misión y adaptarse mental y físicamente al verdadero estés que implica vivir diariamente con un paciente. Aún los cuidadores más fuertes a veces se sienten totalmente confusos, consternados, enojados y alterados. “Solía pensar que la esperanza y la desesperanza son polos opuestos de algo continuo. Ahora me doy cuenta que una persona puede oscilar entre ambas, es decir, sentirse esperanzada en una situación desesperante, o esperanzada en un momento y desesperanzada al minuto siguiente. La esperanza hace que la vida bajo estrés se convierta, quizás en algo más tolerable. Mantenerse esperanzado no es un sentimiento de todo o nada, sino un acto complicado de equilibrio, una lucha activa”.

La realidad nos muestra que no todos los cuidadores encuentran un significado a ese rol. Lo que sí queda claro es que la esperanza funciona como un factor de protección, mientras que la continua desesperanza es una amenaza para la salud física, psicológica y espiritual como también para la calidad de vida.

Fuente: Programa de Capacitación para Cuidadores Domiciliarios – Licenciada en Psicología -Milagros Moscardi - Año 2009

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2 respuestas a Adulto Mayor Agresivo

  1. maria jesús dijo:

    Me parecen muy útiles las recomendaciones que se dan en el artículo. Por encima de todo hay que ser generoso y pensar que el objetivo es que el anciano se sienta atendido, acompañado, respetado en todo momento, y querido.
    Muchas veces los cuidados son hacia un progenitor. El cuidador debe recordar cómo le cuidó el anciano cuando él lo necesitó en la infancia. Es una deuda que todos tenemos contraida hacia nuestros mayores, aunque a veces se olvide. “Devolver” cuando más nos necesitan el cariño que nos ha formado y nos ha hecho ser personas es una obligación que tenemos pendiente. Saber que estamos haciendo lo que debemos y que todo lo que hagamos por ellos es poco, es la mayor satisfacción del cuidador.

    • María Jesús, es verdad todo lo que dices, es de bien nacidos tener un reconocimiento hacia quienes tanto nos dieron. El cuidado que le brindemos siempre ha de ser con amor, porque de lo contrarios solo es un intercambio de interés, yo creo que el amor es la única forma de poder hacerlo. Muchas gracias por tu comentarios

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